miércoles, 8 de marzo de 2017

Hoy, que es el Día Internacional de la Mujer , me gustaría hablar sobre un tema que lamentablemente no deja de suceder en la actualidad, la...

Hoy, que es el Día Internacional de la Mujer, me gustaría hablar sobre un tema que lamentablemente no deja de suceder en la actualidad, la violencia de género. Violencia de género porque somos las mujeres víctimas de malos tratos y conductas machistas debido a que vivimos en una sociedad heteropatriarcal, donde lo normativo es ser hombre blanco y donde al resto se nos considera inferiores y muchas veces puramente objetos.

La violencia de género va desde conductas apenas perceptibles, como pueden ser los micromachismos, hasta los malos tratos físicos, evidenciados a través de golpes, palizas, abusos sexuales, económicos...

El maltrato psicológico, debido a que no deja moratones ni marcas evidentes en la piel, muchas veces pasa desapercibido y puede resultar muy difícil de demostrar, sin embargo puede tener secuelas mucho peores que el maltrato físico y suele tener consecuencias devastadoras en la vida de quien lo padece. Es importante tener en cuenta asimismo que siempre que hay maltrato físico hay maltrato psicológico, puesto que hay dominación hacia la víctima, humillación, atentados contra su dignidad, etc.

Con el maltrato psicológico el agresor consigue que la víctima pierda su seguridad y autoestima y normalmente acaba por aislarse socialmente. Como consecuencia de todo ello, la víctima está totalmente pendiente de las necesidades de su agresor, perdiendo su propia autonomía y entrando en el círculo cerrado del maltrato.

Algunas manifestaciones del maltrato psicológico son:

- Insultos
- Humillaciones
- Amenazas
- Aislamiento (el maltratador se enfada si la víctima quiere ver a sus amiga/os, familia, compañera/os de trabajo...).
- Penurias económicas (normalmente el maltratador controla la economía)
- Rotura de objetos
  Etc.

La mujer que sufre maltrato psicológico suele sentir vergüenza y al tener una autoestima por lo suelos muchas veces piensa que se merece vivir las terribles situaciones ante las que se encuentra. Por ello, y junto a lo difícil que resulta demostrarlo al no haber señales físicas evidentes, se hace difícil el denunciarlo.

Desde aquí me gustaría animaros a no permitir ni un grito, ni una amenaza, ni un insulto, ni una vejación, ni una conducta machista más. El feminismo es cosa tanto de mujeres como de hombres, por lo tanto, si crees en la igualdad hoy no me felicites, lucha conmigo.

Si quieres denunciar puedes llamar al 016, es gratuito y no sale en la factura. 





miércoles, 21 de diciembre de 2016

Hace un tiempo intentábamos definir qué es el subconsciente partiendo de la comparación entre nuestra mente y una casa, donde cada comparti...

Hace un tiempo intentábamos definir qué es el subconsciente partiendo de la comparación entre nuestra mente y una casa, donde cada compartimento mental se asemejaría a una determinada estancia. Así, os proponía la analogía entre el subconsciente y el trastero, un espacio de sombras y objetos olvidados y perdidos. Si queréis, podéis leer la entrada completa aquí. 

Efectivamente, nuestro subconsciente alberga recuerdos, ideas, deseos, impulsos...la mayoría de las veces inaceptables para nosotra/os, pero necesarios para nuestra mayor compresión de quiénes somos. Los hechos y experiencias traumáticas suelen almacenarse en ese fichero mental que la mayor parte del tiempo permanece a oscuras y es imprescindible para cualquier proceso sanador y de autotransformación que arrojemos un poco de luz sobre ellas, y digo un poco porque debemos ser cautelosa/os. A nuestro subconsciente no es recomendable mirarlo directamente a la cara, pues no solemos estar preparada/os para escuchar lo que él tiene que decirnos, es mejor ir acercándonos poquito a poco, mostrándole confianza y ternura y teniendo en cuenta que es el aspecto más salvaje e indomable que poseemos en nuestra intrincada mente. 

Pensad que desde pequeñita/os aprendemos a ponernos censuras, límites, a negar hechos, ideas y deseos...pero aunque lo hagamos sin darnos apenas cuenta, estos hechos, ideas, deseos e impulsos siguen estando ahí, bien escondidos, pero dejando huella en cada cosa que hacemos y decimos.

Hay momentos en que esa especie de guardián mental se relaja y permite que afloren atisbos de lo que intentamos relegar al olvido o la negación absoluta. Son momentos en que nuestro control mental descansa parcialmente y así nuestro subconsciente se manifiesta a través de, por ejemplo, los sueños, actos fallidos, palabras que no queríamos decir pero decimos, a través del arte, la escritura, etc.

Un aspecto interesantísimo del subconsciente que trataré en otras entradas es la sombra. Jung acuñó este término para hacer referencia a la parte más oscura de nosotra/os misma/os. Si aprendemos a fijarnos en las sombras de las demás personas y en la nuestra propia obtendremos información valiosísima sobre miedos, complejos, inseguridades, etc. Es un concepto bastante complejo, de hecho todo lo relacionado con el subconsciente lo es, por lo que reservo el hablar sobre ello para otra ocasión.

Os voy a proponer, para ir finalizando, una técnica para dialogar con nuestro subconsciente. Cualquier acercamiento a él supondrá para nosotra/os un esfuerzo completamente necesario, pues nos ayudará a conocernos mejor y a ir eliminando bloqueos que no nos dejan avanzar en nuestro crecimiento y desarrollo personal.

La técnica consiste en ir apuntando nuestros sueños. Coged una libreta y dedicadla únicamente a escribir en ella lo que soñéis con el mayor número de detalles posible. Es recomendable que lo hagáis por la mañana nada más despertar, pues si ya es difícil recordar lo que soñamos, mucho más se hace el ir recordando detalles con claridad a lo largo del día. A la larga veréis que:

- Si os costaba recordar vuestras sueños, de cada vez os irá costando menos y ejercitaréis la memoria.

- Cuando tengáis una colección de sueños, empezaréis a verles sentido. Repasadlos y apuntad las constantes que se vayan repitiendo. Ningún sueño aparece porque sí.

- Notaréis desbloqueos, os sentiréis más liberados y os iréis acercando a quien realmente sois y queréis ser.

- Os ayudará a superar experiencias y hechos traumáticos, temores, complejos, inseguridades... A veces soñamos cosas que nos dan miedo, vergüenza, que consideramos inaceptables... no pasa nada, es normal. Aquí más que nunca es necesario que lo apuntéis. No os censuréis. Dejadlo fluir, que salga, libearos.

¿Volveréis a tomaros un café con vuestro subconsciente?



jueves, 27 de octubre de 2016

Siempre que haya consentimiento y acuerdo por ambas partes, y estas estén en igualdad de condiciones, cualquier conducta sexual es lícita y...

Siempre que haya consentimiento y acuerdo por ambas partes, y estas estén en igualdad de condiciones, cualquier conducta sexual es lícita y no hay lugar para hablar de comportamientos sexuales normales o anormales. Es cierto que hay conductas más frecuentes y otras que lo son menos, pero también lo es que estas últimas con el paso del tiempo se han ido comprendiendo y normalizando.

Entender la sexualidad con el único fin de la penetración comporta carencias en su praxis y normalmente genera frustración en quienes así la viven. El acto sexual es un intercambio estimular, imaginativo, comunicativo y de afectos de cualquier índole. Y, como con cualquier conducta que repetimos, puede llevarnos a la monotonía y el aburrimiento si quienes participamos no nos esforzamos en otorgarle magia y excitación al momento.

Es lógico que al convivir con una persona y mostrarle nuestro amor y compromiso mediante la exclusividad sexual pueda perderse la magia y la sorpresa, si bien contamos con la inmesurable ventaja de conocer bien sus gustos, su cuerpo, sus necesidades...O eso sería lo adecuado. Es importante, y diría que imprescindible, que entre ambas personas haya una comunicación abierta y honesta de lo que esperan y desean al tener relaciones sexuales, de lo que no les gusta y de cuales son sus límites. Solo así podrán verdaderamente complacerse y complacer a su compañera/o.

El placer es una especie de flor delicada que tenemos que rozar cuidadosamente con las manos, gozar de su aroma mientras lo percibamos y saberlo soltar después para que siga creciendo y latiendo en libertad. Os propongo que disfrutéis sexualmente de vuestra pareja de manera alternativa, que juguéis con vuestros sentidos y con los suyos, que desarrolléis aquellos que no suelen captar nuestra atención en este ámbito, como por ejemplo el tacto, el sabor o el olfato. Oled intensamente su cuello, sus muñecas, su cabello...;  sentid el tacto de su piel y cómo va variando a lo largo del atlas maravilloso que es el cuerpo humano; saboread lugares ocultos, como puedan ser el arco de las rodillas, tras el lóbulo de la oreja... Sorprendedla y sorprendeos intentando cazar los lunares de su espalda con caricias suaves, con juegos nuevos e incitantes, con miradas que lo dicen todo y sonrisas cómplices y divertidas.

Probad y que el fin de penetrar y ser penetrada/os se os olvide mientras disfrutáis del acto extraordinario que es la comunicación de dos cuerpos que se desean. El deleitaros bien merece vuestra alegría.




jueves, 20 de octubre de 2016

En la anterior entrada estuvimos hablando sobre los sueños y la importancia de comprometernos a realizarlos o al menos acercarnos a ellos. ...

En la anterior entrada estuvimos hablando sobre los sueños y la importancia de comprometernos a realizarlos o al menos acercarnos a ellos. El identificarlos está muy bien, pero no basta. Es necesario responsabilizarnos de nuestras acciones y trazar un plan para ir trabajando día a día, pero, ¿por dónde empiezo?.

Hoy voy a proponeros varias líneas  de actuación, espero que os sean útiles y os acerquen a ser quien queréis ser:

1. Escribe la meta a la que quieres llegar de la forma más concreta posible. Es importantísimo que las metas sean realistas, apunta alto, pero teniendo en cuenta tus límites y carencias. Por ejemplo, apuntar que mi meta es ser una cantante famosa cuando ni siquiera sé cantar y no lo he hecho en la vida no es realista. Ahora bien, si apunto que quiero ser cantante o cantar es otra cosa diferente, pues seguro que algo podré hacer que me acerque a mi ideal, partiendo del punto en el que estoy.

2. Establece objetivos que puedas ir midiendo, para ello te recomiendo que anotes límites de tiempo. Siguiendo la meta de ser cantante podríamos establecer los siguientes objetivos:

               - Objetivo 1: aprender música. En un año tengo que haber aprendido solfeo.
               - Objetivo 2: aprender a cantar. En un año tengo que ser capaz de cantar bien.
               . Objetivo 3: formar parte de un grupo de música. Cuando haya pasado un año de clases de canto buscaré un grupo de música en el cual cantar.
               - Objetivo 4: actuar en diferentes bares de mi ciudad. Una vez esté en un grupo de música, seleccionaremos locales y me ofreceré para actuar.

3. Para cada objetivo elabora una lista de actividades y tareas que te conduzcan a su realización. Es imprescindible que estas actividades y tareas sean concretas y anotes junto a ellas los recursos disponibles para llevarlas a cabo; una vez más, deben ir acompañadas de límites de tiempo:

             - Para aprender solfeo (Objetivo 1): 

                  Actividad 1: encontrar escuela. 

                 Tarea 1: buscar en internet, preguntar a amig@s y conocid@s, ir personalmente a informarme a escuelas que conozco, etc. ¿Cuándo? el viernes por la mañana.
                         Tarea 2: elaborar una lista con varias opciones y llamar para informarme del horario, los precios, etc. ¿Cuándo? el viernes por la tarde.
                       Tarea 3: elegir con que opción me quedo y apuntarme. ¿Cuándo? el lunes por mañana. El martes empiezo.

Y así con cada objetivo.

Si sigues estos pasos no te darás apenas cuenta y estarás haciendo lo que siempre habías deseado hacer. No te darás cuenta y estarás cantando y todo lo demás irá llegando de forma gradual. Como ves, los sueños no se cumplen por arte de magia, la mayoría de las veces implican un compromiso y un esfuerzo personal con dedicación, constancia y perseverancia. 

Desde aquí te animo a que lo pongas en práctica y te recomiendo además que no dejes que nada ni nadie te aleje de tu camino. Eso sí, para llegar al final del camino hace falta andar. 

Llegamos a las grandes cosas mediante pequeños actos diarios. No te vayas a dormir sin haber dado un pasito más para hacer de tus sueños una realidad, por diminuto que sea. A la larga todo adquiere sentido y el esfuerzo se ve recompensado.

Ahora, da un pasito...y otro más...¿Ves? Ya has avanzado un paso.

Felices sueños.










miércoles, 19 de octubre de 2016

No han enseñado a ser competitiv@s, pero no felices. Efectivamente, desde pequeñita/os nos enseñan a ir muy rápido,  pero no a centrar el f...

No han enseñado a ser competitiv@s, pero no felices. Efectivamente, desde pequeñita/os nos enseñan a ir muy rápido,  pero no a centrar el foco de atención en nuestro interior. 

Con esta presentación te invito a compartir un café contigo misma/o a través de los vídeos que vaya colgando, que a partir de ahora denominaré psiconubes. ¿Por qué psiconubes? porque van a ser pequeñas cápsulas que te ayudarán a viajar hacia el centro de ti misma/o, sobrevolando el vértigo al que estamos sometida/os en nuestro día a día.





jueves, 13 de octubre de 2016

Tener un sueño (o los que hagan falta) y querer hacerlo realidad implica una responsabilidad muy grande con una/o misma/o, pues conlleva un...

Tener un sueño (o los que hagan falta) y querer hacerlo realidad implica una responsabilidad muy grande con una/o misma/o, pues conlleva un profundo compromiso con lo más hondo y lo más auténtico de nuestro ser. Un compromiso por alcanzar lo que anhelamos y una lucha cargada de esfuerzo por acercarnos lo máximo posible a nuestras metas.

Tener un sueño y querer hacerlo realidad significa que escuchamos y hacemos caso a nuestra voz interior, esa que con el tiempo y a medida que pasan los años parece que vamos debilitando por cumplir las expectativas de nuestra sociedad, nuestro tiempo y las personas que nos rodean. ¡Tremendo error! Nunca seremos más felices que siendo fieles a nosotra/os misma/os, aunque sea un trabajo duro de crecimiento y madurez personal y podamos perder a algunas de las personas que ahora nos acompañan, pero que sin embargo no nos aceptan realmente por ser quienes somos.

Hace años una amiga me dijo esta frase: haz de tu vida un sueño y de tus sueños una realidad. Jamás he podido sacármela de la cabeza, pues entendí en ese momento que nuestra vida solo nos pertenece a cada una/o y debemos darle el enfoque que nos haga felices y nos conduzca a ser quien de verdad queremos ser.

Te propongo, entonces, que a partir de hoy hagas caso a cada uno de tus sueños, te sientes a dialogar con ellos, te comprometas a llevarlos a cabo y traces un plan para conseguir tus objetivos.

Solo tú puedes hacerlo. Y la vida te lo agradecerá, pues brillarás más que nunca.


jueves, 6 de octubre de 2016

Hoy vamos a hablar sobre la ira. Antes de nada me gustaría aclarar que la ira es, en principio, una emoción adaptativa que surge al detecta...

Hoy vamos a hablar sobre la ira. Antes de nada me gustaría aclarar que la ira es, en principio, una emoción adaptativa que surge al detectar un peligro. Ahora bien, también suele producirse cuando la persona tiene baja tolerancia a la frustración y en la mayoría de los casos deja de ser un mecanismo de supervivencia para transformarse en una emoción tóxica y conllevar un comportamiento desadaptativo para quien la padece.

Situaciones en las que nos sentimos amenazada/os, cuando las cosas no salen como nos gustaría...son potenciales generadores de ira. Por un lado, es importante aprender a controlar nuestro enfado, pues responder a una amenaza con ira solo aumenta la agresividad; por otro lado, muchísimas veces interpretamos determinadas conductas y situaciones como amenazas cuando en realidad no lo son. Por ejemplo, fulanito me ha mirado mal; menganito ha dicho eso para herirme, etc.

Algunos síntomas físicos de la ira son el aumento de palpitaciones, la sudoración, temblores, dificultad en la respiración, enrojecimiento del rostro... y son expresiones agresivas los gritos, las amenazas, los insultos, los puñetazos en la mesa, los empujones, el señalar con el dedo en tono amenazante, el mirar fijamente a los ojos, etc.

A continuación te voy a dar unos recursos para que puedas controlar tu enfado, evitando que vaya a más y por tanto evitando que aumente la agresividad:

- El primer paso es detectar que te estás enfadando. Para ello, ten en cuenta las señales físicas y las interpretaciones, probablemente distorsionadas, que estás haciendo.

- Una vez lo hayas detectado, controla tu respiración. Cuenta hasta diez respirando lentamente, te ayudará a desviar el foco de la atención y no darás más gasolina al enfado. Seguro que pasado unos momentos no verás la situación tan amenazante como la estabas viendo.

- Si te es muy difícil lo anteriormente citado, si lo intentas y no te funciona, vete. Sal de la escena. Puedes encerrarte en el coche y dar un grito (asegúrate de que nadie te va a oír), llega a casa y a solas golpea un cojín, descarga la tensión sin usar a nadie de blanco de tus frustraciones.

- El ejercicio físico es un bálsamo para este tipo de emociones, ya que te ayuda a descargar tensión de forma productiva para ti y tu organismo: sal a correr, apúntate al gimnasio, ve a la piscina...

- Es muy importante también que desvíes tu atención de pensamientos recurrentes que solo refuerzan tu enfado. Para ello, distráete: sal a pasear, mira a tu alrededor y observa la belleza que te rodea, limpia la casa...

- Intenta ponerle un toque de humor a todo aquello que te suceda. El sarcasmo y la ironía en este tipo de situaciones son reacciones agresivas, pero reírte sinceramente y hacer un chiste te ayudará a tomar otra perspectiva de las cosas y poder verlas desde otros puntos de vista.

Y recuerda...lo mejor, sin lugar a dudas, para gestionar de forma eficaz la ira es sentirte bien contigo misma/o, tener una sana autoestima y rodearte de personas que te hacen bien.